El grupo VIII de Tercera División ha puesto el cartel de fin a la temporada 2009-10 y como siempre a estas alturas es hora de hacer balance para los equipos leoneses que han militado en él. La campaña ha dejado más sinsabores que alegrías, sobre todo con el descenso de la Cultural B en un año de completa dejadez que le va a llevar al pozo de la Primera Regional de Aficionados. Y es que, la temporada que ha firmado el conjunto de Juan Carlos no es digna de orgullo puesto que su caída en picado tras una primera vuelta aceptable ha dado con el filial en la última plaza y como consecuencia un descenso de categoría, que se intuía con el devenir de las jornadas.
El resto de equipos puede decirse que han cosechado un aprobado alto. El mejor clasificado de todos fue el Huracán Z, que contó con opciones de disputar el play off de ascenso hasta la última jornada, pero se quedó a las puertas. Los de Antolín Gonzalo hicieron los deberes ante el Numancia B, aunque el punto que arrancó el Real Ávila en el campo del Valladolid B ha echado por tierra todas las ilusiones de un equipo que comenzó la temporada sin la obligación de disputar la fase de ascenso. Sin embargo, el contar con posibilidades hasta el final deja una cierto halo de decepción en el club trepalense, pese a haber firmado la segunda mejor clasificación de su historia en categoría nacional. Quizás, pasaron factura los resultados de la primera vuelta, sobre todo en casa, donde se han dejado escapar puntos que, al final, se acabaron echando de menos.
El séptimo puesto del grupo fue para un Bembibre al que le pasó un poco lo mismo que al Huracán. La recta final de la temporada fue espectacular, con siete victorias consecutivas en los últimos siete partidos, pero coincidiendo en el momento que los de Simón Pérez se quedaron sin opciones. Buena nota, pese a todo para los del Bierzo Alto, que ya han comenzado a planificar la próxima temporada con el adiós de Simón, que dará paso a un histórico del Bembibre, Ministro, próximo entrenador del cuadro rojiblanco.
Finalmente, el Astorga también ha sabido gestionar a la perfección la campaña, finalizando sin ningún tipo de apuros en la zona templada de la tabla. Cerró la temporada derrotando al Aguilar para dejar un buen sabor de boca a los aficionados que se dan cita cada domingo en La Eragudina para apoyar al equipo de Miñambres, un modesto dentro del grupo VIII, que ha demostrado saber hacer bien las cosas.
Fuente La Crónica de León