Y al tercer mes volvió la alegría
11 de Enero del 2010

El Huracán Z, que no vencía en casa desde el 25 de octubre, golea al colista
Desde el pasado 25 de octubre del pasado año, los sufridos aficionados del Huracán Z no veían ganar a su equipo en el municipal de San Andrés. Tuvo que llegar el colista para que los ahora pupilos de Antolín Gonzalo volvieran a sentir esa sensación de ganar ante los suyos. Los salmantinos quisieron así dar una inyección de moral a un equipo que a día de hoy no está peleándose entre los cuatro primeros clasificados por todos los puntos que ha perdido en su feudo. Todo un lujo que al final le costó el puesto a Luis Cembranos.
Queda toda la segunda vuelta por delante y aún hay tiempo para recuperar el terreno perdido, aunque está claro que para lograr este ambicioso objetivo, la directiva tiene que mover ficha. El nuevo técnico del Huracán necesita refuerzos y éstos van a llegar en breve.
El equipo de Trobajo del Camino que sigue desterrado en San Andrés dio una imagen bien distinta a la vista pocos días atrás en el mismo escenario. El Santa Marta llegó con ganas de dar la sorpresa de la jornada y lo cierto es que desde los primeros minutos apuntaba a que podría haber más de un susto. Los salmantinos dejaron las gélidas temperaturas en el vestuario y plantaron cara a los locales. Le trataron de tú a tú, pero lo cierto es que los trepalenses no estaban por la labor de hacer más regalos.
Antolín Gonzalo quería otro equipo y se pudieron ver ya las primeras pinceladas del nuevo entrenador.
El equipo supo sufrir las embestidas del Santa Marta, no rifó balones y buscó siempre el mejor pase. Así, apareció Landáburu, un jugador sobrado en esta categoría que desde el centro del campo se inventó un pase en profundidad dejando un regalo a Ramírez y a Vila, para que éste último marcara a placer. A partir de ahí se acabó el rival. El Santa Marta se vino abajo y se quedó sin ambición.
En el segundo tiempo, el Huracán comenzó enchufado y así a los diez minutos de juego había marcado dos goles más, obra de Vila y de Landáburu y ocho minutos después, Alfonso que salía revolucionado en el segundo tiempo ponía la puntilla ante un rival que se quedó sin argumentos y que marcaba en la recta final el gol del honor para dejar de manifiesto las carencias defensivas de los de Trobajo.
Fuente La Crónica de León